El Plomo

El plomo ha formado parte de la civilización humana desde hace miles de años. En la actualidad es el cuarto metal no férreo más utilizado, puesto que su uso masivo persiste tanto en economías desarrolladas como subdesarrolladas.

El plomo ofrece, entre otras ventajas, la de tener un punto de fusión bajo y una maleabilidad extremada que permite su fácil moldeo, conformado, laminado y soldado. Además, el plomo presenta una muy alta resistencia a la corrosión, siendo numerosos los ejemplos de productos de plomo que han perdurado a través de siglos.

La dependencia mundial del plomo se debe básicamente a su uso en la fabricación de baterías para la automoción.

Si en 1970 esta aplicación suponía un 22 % del consumo total de plomo en el mundo occidental, en la actualidad más del 80% del plomo se dedica a la fabricación de baterías.

El futuro del plomo está inexorablemente ligado al de la batería plomo-ácido. Por lo que a ésta se refiere, y a la luz de los conocimientos actuales, su sustitución en sus campos tradicionales, no parece cuestión fácil, teniendo en cuenta su fiabilidad, prestaciones y economía, sin que sea factor despreciable a su favor el eficacísimo sistema existente para la recuperación y reciclado de sus residuos.

Crisoles Colada de Plomo Muestra de Laboratorio
Batería de Automoción